La ceremonia es el momento en el que el sonido no puede fallar, y la elección del micrófono influye tanto como el altavoz. Esta es la combinación que solemos montar.
Diadema para el oficiante
Deja las manos libres, mantiene una distancia constante a la boca (sonido uniforme) y apenas se ve en las fotos. Es la mejor opción para quien dirige la ceremonia y habla durante bastante rato.
De mano para las lecturas
Los familiares que salen a leer suelen estar nerviosos y hablar bajo. Un micrófono de mano les da un punto de referencia y perdona mejor los cambios de volumen. Conviene explicarles antes cómo cogerlo y a qué distancia.
Petaca para músicos e instrumentos
Si hay guitarra, violín o cantante en directo, la petaca con el micrófono adecuado permite moverse. Para un cantante fijo, un micrófono de mano de calidad suele sonar mejor.
Siempre: un canal de repuesto
Llevamos siempre un micrófono inalámbrico extra ya sintonizado. Una pila que se agota o una interferencia en mitad del “sí, quiero” no tiene segunda toma.
Consulta el alquiler de microfonía y la página de sonido para bodas.