Si organizas eventos de forma habitual (una asociación, un ayuntamiento, un local de música) tarde o temprano te planteas comprar tu propio equipo en lugar de alquilarlo cada vez. Estos son los núsmeros que conviene mirar antes de decidir.
Cuántas veces al año lo vas a usar
Es el factor decisivo. Con dos o tres eventos al año, alquilar sale siempre más barato y te evita todo lo demás de esta lista. A partir de diez o doce usos anuales del mismo equipo, la compra empieza a tener sentido económico.
Lo que no se ve en el precio de compra
- Mantenimiento y reparaciones: altavoces, conos, potencias y cableado se degradan con el uso y el transporte.
- Almacenaje: un sistema de PA con subgraves, trípodes y cableado ocupa varios metros cúbicos en un sitio seco.
- Transporte: necesitas vehículo y, para equipos grandes, flightcases.
- Obsolescencia: la electrónica de audio y sobre todo la de vídeo pierde valor rápido.
- Conocimiento: alguien tiene que saber configurarlo, ecualizarlo y resolver un problema en directo.
La opción intermedia
Muchos clientes compran lo que usan cada semana (un par de altavoces pequeños, un micrófono) y alquilan lo puntual: el sistema grande para las fiestas, la iluminación de un evento especial, la proyección para una jornada. Así no inmovilizas dinero en equipo que está diez meses guardado.
Si quieres que te ayudemos a dimensionar qué te compensa, cuéntanos tu calendario de eventos: contacto.