La Vera es un sitio precioso para casarse al aire libre: fincas entre castaños, jardines junto a las gargantas, terrazas con vistas a Gredos. Pero el exterior tiene sus reglas para el sonido. Esto es lo que revisamos con las parejas antes del día.
1. La electricidad
Muchas fincas tienen un solo cuadro y está lejos de donde va el equipo. Hay que prever mangueras de suficiente sección o, si no llega, un generador insonorizado. Conviene saberlo con semanas de antelación, no el mismo día.
2. El viento
En la falda de Gredos suele levantarse aire por la tarde. Afecta a los altavoces sobre trípode (hay que lastrarlos) y sobre todo a los micrófonos: para la ceremonia usamos micrófonos con buena protección antiviento y, si hace falta, de diadema en vez de mano.
3. Varias zonas, varios equipos
Si la ceremonia, el cóctel y el baile están en puntos distintos del jardín, no vale con mover un altavoz corriendo. Lo habitual es un equipo pequeño fijo para la ceremonia y el sistema principal ya montado para el banquete y el baile. Lo detallamos en la página de sonido para bodas.
4. El micrófono de la ceremonia
Es el momento crítico. Recomendamos dos micrófonos inalámbricos: uno de solapa o diadema para el oficiante y otro de mano para las lecturas, más un tercero de repuesto. Y prueba de sonido con las personas reales antes de que lleguen los invitados.
5. La música ambiente
Durante el aperitivo el sonido debe cubrir la zona sin obligar a la gente a gritar para hablar. Se consigue con varios altavoces a bajo volumen mejor que con uno alto.
6. El plan B
Si hay carpa o espacio interior de reserva por lluvia, dejamos previsto cómo se traslada el equipo y cuánto se tarda. Un técnico de nuestro equipo durante la boda resuelve estos cambios sin que se note.
¿Te casas en Jarandilla, Cuacos de Yuste o cualquier punto de La Vera? Escríbenos y lo planificamos contigo.